¿Para qué trabajar? - sakisgonzalez

En la avenida Bolívar en un taller de no más de 30 mts² hay una persona que tiene la respuesta a esta pregunta.

El trabajo, sin duda alguna es algo importante en la vida, ya que reconocidos filósofos, intelectuales y artistas han tenido algo que decir al respecto:

  • El trabajo dignifica al hombre, dijo el filósofo alemán Karl Marx.
  • No basta trabajar, es preciso agotarse todos los días en el trabajo, dijo el escultor francés Auguste Rodin.
  • Si todo el año fuese fiesta, divertirse sería más aburrido que trabajar, dijo el dramaturgo inglés William Shakespeare.
  • Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida, dijo el filósofo chino Confucio
  • Reza como si todo dependiera de Dios, trabaja como si todo dependiera de ti, dijo el teólogo argelino Agustín de Hipona.
  • Algo malo debe tener el trabajo, o los ricos ya lo habrían acaparado, dijo el cómico mexicano Mario Moreno “Cantinflas”.
  • El trabajo endulza siempre la vida, pero los dulces no le gustan a todo el mundo, dijo el poeta francés Víctor Hugo.
  • No existe sustituto para el trabajo duro, dijo el inventor estadounidense Thomas Alva Edison.

Hace algún tiempo compré dos vitrinas en una conocida avenida de la Ciudad de Guatemala, la Avenida Bolívar. Me atendió Fernando Peña, su dueño, con un entusiasmo que acaparó mi atención. Llegué a cotizar pues hay varias ventas de vitrinas en la misma avenida y como saben, no es bueno quedarse con la primera opción, sin embargo, el interés que mostró don Fernando me asombró.

–Se ve que le gusta su trabajo. Pregunté.

–Sí, mucho. Tiene sus días duros pero no me quejo, el trabajo es un don de Dios.

Honestamente no esperaba esa respuesta, o al menos no como una primera respuesta, a una incipiente conversación.

¿El trabajo es un don o un castigo?

Trabajar es difícil es una verdad innegable, levantarse temprano y correr para llegar a tiempo, soportar las condiciones del clima, lidiar con personas problemáticas, presentarse a trabajar cuando hay desgano o síntomas de alguna enfermedad, todo apunta a que el trabajo parece un castigo más que un don, sin embargo, aún es temprano para concluir esto.

Dios, después de crear al hombre y la mujer, les dio una orden de administrar y cuidar la tierra en donde habían sido colocados.

Génesis 1:27-28 NTV

27 Así que Dios creó a los seres humanos a su propia imagen. A imagen de Dios los creó; hombre y mujer los creó. 28 Luego Dios los bendijo con las siguientes palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense. Llenen la tierra y gobiernen sobre ella. Reinen sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que corren por el suelo».

Se ha llegado a pensar que el trabajo fue un castigo por el pecado, pero la orden de administrar la creación fue generada en el capítulo 1, Adán y Eva fallaron en el capítulo 3, por lo tanto, no se puede afirmar que el trabajo es un castigo por el pecado. Si bien el pecado hizo que el trabajo fuera más difícil no hay evidencia Bíblica de que sea un castigo como tal.

La primera pareja como encargados de la creación debían cumplir la tarea que se les había encomendado, trabajar su entorno para el bien propio y de la sociedad que estaba por formarse, esto se conoce como mandato cultural. De manera que el trabajo no fue parte del castigo divino por haber pecado, sino un aspecto fundamental de la responsabilidad que los humanos han tenido desde el principio como administradores de Dios de lo creado en la tierra.

La Biblia expresa en Colosenses 3:23 Trabajen de buena gana en todo lo que hagan, como si fuera para el Señor y no para la gente. Esto quiere decir que se debe trabajar para agradar a Dios principalmente y como efecto colateral, otras personas son beneficiadas de cada labor y a su vez, nosotros somos beneficiados de la labor de otros. Es posible decir que trabajamos los unos para los otros de manera directa o no.

  • Dios diseñó la idea del trabajo para preservar lo que había creado.
  • Dios diseñó la idea del trabajo para entregarle a Adán y Eva privilegios pero también responsabilidades.
  • Dios diseñó la idea del trabajo como un medio para darle gloria a Él.

Todos los días al levantarme de la cama, doy gracias a Dios por un nuevo día y adicionalmente le pido que me permita servir a mi prójimo y mi prójimo sea justo conmigo, contestó don Fernando al preguntarle por qué se le veía tan animado.

¿Por qué es difícil ver el trabajo como un don?

Me atrevo a contestar que es debido a la cosmovisión, una cosmovisión es:

La visión del mundo y la realidad, la manera en cómo se interpretan los hechos(pasados, presentes y futuros) a través de una creencia.

Nancy Pearcey en su libro Verdad Total escribió que los cristianos han sido enseñados a guardar su fe en un bolsillo y su trabajo en el otro. Lo cual lleva a desconectar sus actividades en dos categorías, lo santo y lo secular, lo que tiene que ver con la espiritualidad y lo que tiene poco o nada de espiritual. Pearcey agrega que usamos el corazón para la religión, mientras que usamos el cerebro para el estudio o el trabajo. Algunos asocian la idea que el corazón es santo y la mente no. Algo así como esta tabla:

DOMINGOLUNES  A SÁBADO
SantoSecular
CorazónMente
Trabajar = Servir ministerialmenteTrabajar = Ganar dinero y ser exitoso
Estudiar = Aprender de la Palabra de DiosEstudiar = Ganar conocimiento para lograr un buen trabajo.

Tom Nelson en su libro Trabajo y Redención escribe que a muchas personas les es difícil conectar su adoración del domingo con el trabajo del lunes porque ven su asistencia o servicio a la iglesia como algo sagrado y su trabajo como algo secular. A mí me pasó. En algún momento de mi vida llegué a pensar que Dios valoraba más cuando servía en la iglesia que cuando trabajaba diseñando una campaña de publicidad, esto me pasó por tener un entendimiento incorrecto del Evangelio y sus implicaciones.

La Biblia trata muchos temas pero el principal es el Evangelio y si el Evangelio no dijera nada de nuestra vida fuera del templo, entonces no tiene nada que decir acerca de lo que hacemos con la mayor parte del tiempo, enfatiza Nelson.

¿Por qué a Dios le importa tu trabajo?

Listé cinco motivos que considero que pueden brindar una respuesta a la interrogante planteada en esta sección.

  1. Porque Dios trabaja: Él se presenta como el Creador pero también:
  • Como un jardinero en el Edén.
  • Como un juez que dicta sentencia.
  • Como un guía que lleva a su pueblo a la tierra prometida.
  • Como un rey que lucha protegiendo a su pueblo.
  • Como un artesano o ayudante de carpintero.
  • Como un maestro que enseña a través de parábolas.
  • Como un abogado que intercede por el pecador.

Dios utiliza títulos de profesiones para clarificar cómo sustenta a sus criaturas y creación.

2. Porque fuiste creado para trabajar: Dios no crea a Adán y Eva como holgazanes, primero le dice a Adán que le ponga nombre a los animales, luego el Señor crea a Eva y les ordena a ambos cultivar y administrar la tierra.

3. Porque el trabajo es un acto de adoración y testimonio: Colosenses 4:11-12, dice Pónganse como objetivo vivir una vida tranquila, ocúpense de sus propios asuntos y trabajen con sus manos, tal como los instruimos anteriormente. Entonces aquellos que no son creyentes respetarán la manera en que ustedes viven, y ustedes no tendrán que depender de otros.

4. Porque Dios salva para algo: El mensaje del Evangelio es Dios reconciliando al hombre con Él a través de la muerte de Jesús, entregándole a un hombre injusto, la justicia de Cristo para ser salvado de la condenación. Pero Dios no nos salva del pecado para holgazanear, sino nos salva para algo.

5. Porque el trabajo santifica: Trabajar es difícil, requiere esfuerzo físico y mental, pero trabajar también implica morir a uno mismo y el resultado de lo anterior es la santificación.

¿Es más valioso el trabajo intelectual o el físico?

Cuenta la historia Bíblica que en el momento en que Jesús fue bautizado por Juan, se escuchó una voz en el cielo diciendo:

Este es mi hijo amado en quien me siento complacido. Lo cual significa que Dios estaba completamente agradado con su hijo Jesús.

Durante mucho tiempo llamó mi atención saber por qué Dios decidió enviar a nacer a Jesús, cuando pudo haberle enviado adulto tal y como creó a Adán. Tiempo después entendí que Dios quiso mostrarnos su propósito para con nosotros a través de la vida de Cristo. Su vida es el ejemplo perfecto de cómo debemos vivir, dándole la gloria a Dios en todo.

Jesús al tener 12 años visitó junto a sus padres Jerusalén, en medio de la multitud se apartó de ellos y lo estuvieron buscando durante tres días, lo hallaron junto a los maestros del templo que se maravillaban de su inteligencia y sabiduría a tan corta edad.

Se cree que Jesús antes de iniciar su ministerio trabajó como artesano o carpintero, ayudando a su papá adoptivo José, en el negocio familiar. Fue obediente a su jefe, posiblemente aprendió a hacer mesas, puertas, sillas, etc, y podemos estar convencidos de la calidad de su trabajo.

A través de la vida de Jesús podemos ver tanto una labor intelectual como una labor física, cuando él era bautizado y se oyó la voz en el cielo, Dios no solo estaba complacido con la inclinación de Jesús por la cosas espirituales sino, Dios también estaba complacido con su trabajo intelectual y como ayudante de carpintero. 

También, Dios le pidió a Adán poner nombre a los animales, una tarea intelectual y además cultivar la tierra, una labor física ¿para Dios qué trabajo es más valioso el intelectual o el físico? Ninguna en especial, ambos son importantes.

¿Para qué trabajar?

El Evangelio es la verdad de Dios para la vida del hombre y eso abarca todo sus ambientes, se trata de una transformación de adentro hacia afuera y eso impacta la manera en la que se trabaja. Todos tenemos un llamado vocacional distinto para servir en la sociedad, poniendo nuestros dones y talentos al servicio del mandato cultural para la gloria de Dios. 

Sea detrás de un volante, frente a un computador, en una cocina, ejecutando un instrumento musical, organizando una fiesta de cumpleaños, enseñando a otros, cuadrando las cuentas, criando a un hijo, revisando el aceite de un auto, vendando a una mascota, haciendo una instalación eléctrica, usando más tus manos o tu mente, que sea llevado a cabo con esfuerzo como que fuera directamente para quien te creó.

El trabajo es un medio de sustento que permite el desarrollo personal y profesional ¿Para qué trabajar? En la avenida Bolívar en un taller de no más de 30 mts² hay una persona, Fernando Peña, que tiene la respuesta a esta pregunta. El trabajo es un don de Dios, su vida y la vitrina que veo a un costado de mi escritorio desde donde escribo este artículo lo evidencia.

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